Días
Personaje: Ninguno en particular
Debía escaparse de allí, correr tan lejos como le fuera posible. Necesitaba alejarse de ese lugar, donde le golpeaban cada día; dónde de hecho ya había perdido la noción del tiempo. Su piel ya había cedido a los moretones y estos ya habían comenzado a desaparecer. Ya no había dolor. Nunca más lo habría.
El entrenamiento se sucedía cada día más fuerte y pesado. ¿Quién era él si no un niño que no entendía aún el por qué le ocurrían esas cosas? Quería irse, alejarse. Que el tiempo se detuviera, los días dejaran de correr y poder descansar tranquilamente en un lugar conocido.
“¡Allí está!” Gritaron los centinelas del lugar. Le matarían esta vez, de eso estaba seguro. No era la primera vez que intentaba escapar, jamás dejaría de hacerlo hasta que fuera libre de esa tortura.
Correría, lo haría sin parar hasta que supiera que ya no le seguían. Buscaría ayuda en el Dios que estuviera dispuesto a dársela y se dejaría llevar por los días que le fueran necesarios para poder recuperar su libertad.
Ariadne, Octubre 11 de 2006