Poemas

No hay tiempo,

no hay pasado

y no hay futuro.

El ahora no existe

y el quizás no deja de ser ilusorio.

Te miro, te busco,

perdida como dice la canción.

Te toco, me huyes,

Te huyo, no me buscas.

Hay vacío y hay silencio.

No dices nada.

No te acercas, ni te alejas,

no te quedas, ni te marchas.

 

Eres. Estás.

No te mueves, no me miras,

no me hablas, no me escuchas.

Sigues ahí.

Siempre presente.

Eterno.

Único.

De pronto no estás.

Y todo es silencio y vacío

una vez más.

Enero cinco, dos-mil-nueve – En Miami

 

* * *

Añorarte aunque estés a mi lado,

saberte mío pero tan ajeno,

desearte y no poder tenerte,

todo duele.

El alma llora,

el espíritu se conduele

el cuerpo agoniza…

y te extraña una vez más;

tus manos, tus labios,

tu calor.

Y yo…sigo débil, no encuentro la fuerza.

No puedo acercarme…

tampoco alejarme.

Y en silencio te miro y continúo añorándote.

Enero cinco, dos-mil-nueve – De regreso a Miami

 

 

* * *

Tu silencio, me envuelve

me cubre

me asfixia.

Quiero entenderlo,

hacerlo mío,

compenetrarme con él.

No lo logro.

Mi silencio grita,

es ruido,

es aullidos.

Te haces que no escuchas,

te giras y le evitas,

le ignoras.

Es lo cierto.

Tu silencio y el mío no se encuentran,

se reullen, aunque se buscan.

Se repelen y se atraen.

Tu silencio pronto desaparecerá.

El mio, jamás acabará.

Enero catorce, dos-mil-ocho

* * *

(Traducción del Inglés)

 

Yo tejo los hilos de un ovillo dorado

Dédalo me ha enseñado,

Minos me ha instruido,

Asterion me ha liberado.

La poeta en mí ha muerto esta noche

Ella ha trascendido,

Ha pasado al olvido,

Abandonada por los Dioses para siempre.

Ellos me ofrecen miel,

A mí, a la Señora del Laberinto,

A la princesa de la dulce sonrisa

Y el alma oscura.

La miel sabe amarga

Es mi lengua la que es agria

Soy yo quien se aleja

Soy yo quien camina al interior del laberinto

Soy yo quien se esconde.

 

Marzo quince, dos-mil-siete

 

* * *

Es imposible no sentir el dolor en tu interior

cuando ves que es más fácil dejarte a ti a un lado,

cuando sigues sabiendo, aunque ya no quieras reconocerlo,

cuando el dolor es ya tan inherente

que poco a poco ha dejado de importar.

Es ver que ya no importa

que el dolor cede

que quiero que no duela

que deseo que muera para

poder así, disfrutar libremente.

Que quiero dejar todo atrás

que quiero escucharlo al menos una vez

que espero que algún día todo cambie

y que quiero — y deseo que así sea.

Que me meto por aquí, en los rincones de mi laberinto

tratando de buscar aquello que me hace falta

aquello que mi ser da y pide a gritos.

Que deambulo, buscando, llamando a gritos

buscando aquello que recibo por momentos

que soy injusta, que no doy lo que debo

por esperar lo que no recibiré.

¿Cuándo, me permitirás dejarlo todo atrás?

Febrero catorce, dos-mil.seis

* * *

Sonreías y eso me hizo feliz,

Hablabas con soltura,

Disfrutabas tu momento,

Pero yo no estaba allí,

No pertenecía,

¿No lo merecía?

Vienes luego y me reclamas

Que no quiera hablar

Me dices que no haga aquello que detesto,

Pero, ¿qué puedo decir?

Ya no hay lugar para mí,

Ahora, la amistad es diferente

La sensación ya no es la misma

Y mi tristeza ha superado la realidad

Marzo, dos-mil-seis

* * *

Solo necesito escucharte

Olerte en la distancia

distinguir tu cabello entre la multitud

cerrar mis ojos e imaginarte.

Solo necesito esconderme en tus memorias

intentar habitar de incógnito en tu alma

pretender que de verdad me encuentras

en el absurdo silencio que me envuelve.

Solo preciso de cerrar mis ojos,

no necesito hacerlo fuertemente,

solo así, cerrarlos simplemente

para saber que eres tú

quien me cubre con sus brazos.

 

Marzo, dos-mil-seis

* * *

 

Adiós,

¿Es lo que se dice cuando algo acaba, no?

Es lo que dijiste,

Sin dejarme siquiera que me reponga

Adiós entonces, por siempre Adiós.

Marzo, dos-mil-seis

* * *

Cuento Contigo

Para que me escuches y te hagas parte de mi secreto

Para que mis noches sean largas a tu lado

Para que el sol y la luna me llenen de ti cada día y cada noche

Para que el silencio se llene con tu voz

Cuento contigo

Para hacer los momentos eternos

Para que el amor nos haga uno

Para que el sentirte sea una bendición

Para que el mundo no exista

Cuento contigo

Para amarte y que me ames

Para sentirte y que me sientas

Para ser tuyo y que seas mío

Para ser a tu lado y tu al mío

Cuento contigo

Dos-mil-cinco

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