Las tareas de María José, mi sobrina.

Desde que Jose, mi sobrina nació, la mamá le ha leído la Trilogía de Fairy Oak de Elisabetta Gnone. La niña entró a la guardería el año pasado (apenas tenía ella poco más de un año de edad :P) y una de sus tareas fue que su familia le escribiera una historia con base en su lectura favorita.  O sea, fanficción, Jajajaja.  Esta es la historia que “hicimos” para ella (porque al final del día, quien se había leído todos libros fui yo y me tocó hacerla a mí).  Jose apenas cumple los tres años en un mes y algo…y hacemos las tareas juntas los fines de semana… No me quiero imaginar cómo va a ser esto cuando esté más grande 😛

Qué divertido encontrarme estas cosas mientras limpio el PC 😀

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EL CUMPLEAÑOS DE LAS GEMELAS

Basado en la Trilogía de “Fairy Oak” (Roble Encantado)

Escrito por Elisabetta Gnone

Cuento escrito por:

Miriam Arboleda  “La Mamá”

Margarita Arboleda “La Tía Arbolitos”

María José  “Jose”


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Lala Tomelilla se había pasado toda la mañana en la cocina.  Le había prometido a Dalia que haría el pastel de cumpleaños y sonreía mientas Duff tocaba la puerta y entraba a la casa.  Duff, un mago de la Oscuridad y amigo de muchos años de Lila, venía trayéndole unas nueces extras que se le había ocurrido agregarle al pastel a último momento.

—¡Duff, al fin llegas!  El pastel se verá hermoso cuando le ponga esas nueces.  ¿Las conseguiste en forma de media luna?

Duff sonrió indulgente.  Lala se veía atareada mientras Duff Burdock dejaba las nueces al lado del plato. En ese instante entró el Señor Cícero que se ganó una mirada de reproche de Lala.

—¡Debes estar despistando a las niñas!

—¡Pero si es la noche de Halloween!  Están desesperadas por irse con Shirley y con Flox a pedir dulces por todo Fairy Oak, Lala. No creo que haya manera de detenerlas esta noche.

Lila lo miró de nuevo como diciéndole que era mejor que se fuera de la cocina y él atendiendo a esa mirada, salió de prisa.  Dalia entró en esos momentos y sonrió mientras veía a su hermana mayor sacando las nueces de la bolsita de papel en que se las llevó Duff y las ponía una a una en forma de pequeñas flores, una nuez tras de la otras, unidas por una de sus puntas.

—¿A qué horas haremos la fiesta sorpresa Lala?  ¿Te suena bien media tarde?

Lala sonrió complacida ante la propuesta y asintió—.  Cícero debe llevarse a las niñas pronto entonces.  Estoy segura que si las lleva donde Roble, él estará feliz de contarle historias del día en que nacieron.

—Entonces me voy a ayudarle a que las saque.  Pondré tu letrero de “No Molestar” en la puerta de la cocina para que no vayan a meterse

Babú y Vi estuvieron leyendo la historia de los libros que hablaba de la tía Tomelilla y el Capitán Talbooth y sonreían al darse cuenta cómo cada uno había tenido un lugar importante para salvar a Roble y al pueblo de Fairy Oak.  Babú miró a lo lejos las nuevas arañas de Vi y se estremeció al verlas. A pesar de estar consciente de que Vi era una Bruja de la Oscuridad, aún no podía acostumbrarse a eso.

—¿Babú, qué crees que nos vaya a hacer tía Tomelilla esta noche?

Al escucharla Babú se puso de pie e hizo el intento por escuchar lo que pasaba abajo para encontrarse con Sifelizserédecirosloquequerré parada de pie en frente de ellas y con caras de pocos amigos.

—Niñas, el letrero de “No Molestar” está pegado en la puerta…

—¡Pero Felí! ¡Seguro están preparando algo delicioso!Image Hosted by ImageShack.us

—Seguramente, Vi, pero hoy es un día especial…

Babú se le quedó mirando.  ¡Era cierto!  Era la primera vez en sus 11 años de vida que nadie en casa había hecho barullo por sus cumpleaños.  Aún recordaba los regalos que Lala Tomelilla había conjurado para ellas.

—Felí, ¿qué están planeando Mamá y Papá y la Tía Tomelilla?

—Lo siento Babú, yo tampoco lo sé.

La hadita habló con tristeza mientras el Señor Cícero entraba en la habitación.

—Niñas, a que no adivinan quién vino a visitarlas.

El Señor Cícero no tuvo que decir más, Flox y Shirley cruzaron la puerta y todo se volvió una algarabía de cuatro pequeñas brujas emocionadas.

La tarde trajo momentos maravillosos para las hermanas.  El Señor Cícero se encargó de llevar a las hermanitas hasta Roble y el gran árbol mágico les contó historias del día y la noche en que ellas nacieron.  Babú se emocionó mucho cuando él le contó como los parajitos de Fairy Oak habían comenzado a cantar emocionados por el nacimiento de una nueva Brujita de la Luz y cómo en la noche habían sido los búhos quienes habían comenzado una sonata por la Brujita de la Oscuridad que había entrado al mundo.

Luego, cuando Roble se cansó de mecerlas en sus ramas, Shirley y Flox sonrieron cómplices al ver que Jim y Grisam traían bouquetes de rosas para Babú y Vi; rosadas y blancas para Babú; rojas y naranjas para Vi quien le dio un pellizco a Grisam por no haberseImage Hosted by ImageShack.us aparecido antes en el día.

A lo lejos, Felí volaba contenta, mientras recordaba a Devién y su amor por Flox a quién había cuidado hasta dar su vida por ella.  Venía acompañada de Lala Tomelilla y la Señora Dalia que cargaban un enorme pastel de crema y decorado con nueces arregladas en forma de flores.

Vic y Duff Burdock traían también mesas y sillas para todo el pueblo; mientras que la Señora Marta sacaba delicias de sus estanterías en la Tienda de las Esquiciteces.

—Mamá hizo unos mazapanes deliciosos, Pervinca, espero que te gusten.

—¿Y tú Grisam, no me hiciste nada?

—Eso te lo muestro luego en la Caverna de los Recuerdos.

Vi y Grisam se tomaron de la mano y sonrieron, antes de que él pasara su brazo por los hombros de esta y ella, como pocas veces, le permitiera abrazarla.

Jim tomó a Babú de la mano y fueron a sentarse debajo de las ramas más bajas de Roble para que éste les diera sombra y ellos pudieran hablar un rato.

—Mira Babú—, el chico sacó una cajita de su chaqueta y se la entregó a ella que la abría y se quedaba sin palabras al ver lo que había dentro—, la Señora Hortensia me estuvo enseñando a trabajar con otros materiales diferentes al hierro.

—¡Gracias Jim!  ¡Es hermoso!

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Felí fue entonces a buscar a las gemelas para llevarlas a donde todos se habían reunido mientras ellas corrían

hasta el Señor Cícero y la Señora Dalia.

El Señor Pancracio, el alcalde del pueblo se puso de pie finalmente y le pidió al Señor Duff que hiciera callar a todos para comenzar la celebración:

—¡Queridos habitantes de Fairy Oak! Estamos aquí reunidos para celebrar el cumpleaños de las Gemelas Periwinkle.  Sin ellas Fairy Oak no estaría aquí en estos momentos…

Por supuesto, nadie le prestó atención a una palabra más del Alcalde. Todo Fairy Oak gritaba en medio de vítores y aplausos por el cumpleaños de las Gemelas que sin proponérselo habían salvado al pueblo y les habían dado una nueva época de paz.

Abril 21 de 2009

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